Te cuento que la que está insoportable es mi mami. Está obsesionada con el servicio doméstico. Me enrostra cada momento el problema del año pasado y que con eso ya es suficiente…. Claro! Se quejó la mucama hija de su madre. Hasta nos amenazó la muy igualada. Tuvimos que calmarla con un fajo de dólares. ¿No te conté? Pero mejor que se fue. ¿No sabías?…. ¿Mi mami?…. Nooo… Lo que le trauma es todo el barullo que se arma. Se muere pensando que justo en ese momento venga alguna amiga de visita, o que se quejen los vecinos. Tú sabes… Otro problema: el tema de la limpieza. Sobre todo, eso, encargarse de los deshechos. La última vez terminó con migraña tirada tres días en su cama, tomando mil pastillas y con un genio del demonio. La odié. Créeme flaca.
Mi papito me ha dicho que para mis quince ya es la última. Que ya no puede correr más riesgos y que lo tengo que dar por terminado. Así que ni modo, le acepté mientras voy pensando en algo distinto. Pero eso sí, me ha prometido que esta vez será algo especial: una morena. ¿Sabías que no tengo una morena? ¡Síííí!!! De ojos claros, de mi vuelo, finita ella, preciosa. Dice que ya la tiene ubicada y que todo está calculado. Que me prepare, va a ser de lujo. Pero que es la última.
Sí flaquita, que pena que este año se termine mi colección. Oye, me han dicho que también se puede disecar animales. ¿Tú sabes algo de eso?
24.10.2017